CAST / GAL

El destino de Verónica
Diana Robletto, 14, Sant Cugat del Vallès

A los veinte años, una adivina le dijo a Verónica que se casaría con un hombre encantador, tendrían tres hijos, y comprarían una casa. Aliviada, dejó de ahorrar, dejó de ir a citas. Nada puede cambiar mi destino, se decía a sí misma. A los cincuenta años, vivía sola en un apartamento minúsculo, pero seguía esperando que su destino se cumpliera. A los setenta comprendió que el destino prometido no sirve de nada si uno no lo busca.
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