El destino también espera
Mar, 62, A coruña
Una nani que adoraba a los niños que cuidaba fue alejada por los celos de su madre. Aunque los pequeños deseaban verla, les decían que eso la entristecería. El destino, sabio y paciente, los volvió a reunir tiempo después. Se abrazaron con fuerza, pero aún eran niños y no podían decidir por sí mismos. A veces, el amor verdadero espera en silencio.