Nuky, con k, no con r
Nuria, 40, León
Seguramente a nadie le importe esta disléxica con problemas de autoestima por carencias afectivas, pero al igual que lleva más de una treintena luchando para que no la nombraran mal (aún sigue en la batalla) ha trabajado con su aliada, la creativa constancia, para contar hasta cien. En cien micro-relatos de cien palabras cada uno esta salamantina desterrada al norte del reino leonés pretende resumir su aún reducida vida, sus intensas rayadas e imposibles fantasías para, quizá, empatizar con los que creen sobrevivir a la realidad. Probablemente no interese, para el que quiera leerme, le invito a que entre.