Un cambio de vida
Greta Onasis, 39, Vilagarcía de Arousa
Vivía en un mundo de tranquilidad, sin frío, sin responsabilidades ni preocupaciones. Estaba en mi casa y no me hacía falta hablar con nadie, aunque escuchaba atentamente como hablaban los demás, como un sonido lejano. No tenía hambre ni sed. Dormía y despertaba cuando quería, sin prisas.
Pero un día todo cambió: mi mundo se empezó a tambalear, cada vez más fuerte, sin aviso previo. Unas enormes sacudidas me llevaban al fondo de un túnel donde me esperaban la luz y unas palabras llenas de emoción: “enhorabuena, es un niño”.
Y así empezó la aventura de la vida.
Pero un día todo cambió: mi mundo se empezó a tambalear, cada vez más fuerte, sin aviso previo. Unas enormes sacudidas me llevaban al fondo de un túnel donde me esperaban la luz y unas palabras llenas de emoción: “enhorabuena, es un niño”.
Y así empezó la aventura de la vida.