CAST / GAL

El impuntual
Asidero, 73, Alicante

Era impuntual, incluso desde su nacimiento: «Mira que me diste pesambre para nacer».
La impuntualidad marcaba el destino de su vida.
Una de las muertes que habitan este mundo le visitó para anunciarle que su destino era morir, pero le hizo una oferta: quedaría con él en el cuadro que pintó Patinir de la laguna Estigia. Le ofrecería la parte del paraíso, que sería su destino sólo si aceptaba morir ya. De lo contrario, su vida continuaría, con una posible enfermedad y un probable destino: el Hades.
Pero la muerte llegó primero; él, impuntual, no quiso morir todavía.
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