CAST / GAL

Apagado por falta de uso
Sara Bertojo, 39, A Coruña

Mi madre siempre decía que todos tenemos nuestro destino ya escrito. Cuando me caí de la bicicleta y me rompí la pierna, era el destino. Cuando me dejó mi primera novia, también estaba escrito. Esa coletilla me ha acompañado toda mi vida. Hasta que un día, mi cuerpo, que no tenía nada que hacer, se quedó paralizado, mi boca apareció sellada, y mi mente, cansada de tomar decisiones que nada cambiarían, se apagó.
Compartir: