Tren con destino
Gerula, 71, A Coruña
Se conocieron en una estación de tren, entre prisas y maletas. Bastó una mirada para sentir algo familiar, como si ya se hubieran visto en otro tiempo. La conversación fluyó sin esfuerzo: gustos idénticos, manías calcadas, risas que sonaban igual. Al despedirse, intercambiaron teléfonos y una foto, por capricho. Horas después, la coincidencia se volvió certeza: la mujer que sonreía en ambas imágenes era la misma. No era una amiga, ni una vecina, ni una tía lejana. Era su madre.