CAST / GAL

El poder de las palabras
MAFALDA, 51, TALAVERA DE LA REINA

Me gustaría ser una buena escritora, como lo era mamá. Pero yo solo escribo palabras útiles. Y esas duran poco. Por ejemplo, si escribo la palabra «macarrones», mi hermano la recorta y se la zampa. Y si escribo «motocicleta», mi padre la arranca, y se va a trabajar. Sí, son útiles, pero a mí me encantaría escribir palabras cultas y eternas, como «gravitatorio», «Mistral» o «serendipia». Y que, en vez de arrancarlas, las leyéramos juntos, pensando en ella. Entonces, mi cuaderno se agrandaría hasta convertirse en un enorme Pegaso que, volando, volando, nos llevaría a los tres arriba. Muy arriba.
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