Un latido
Conchi Amado, 67, A Coruña
Un latido. Un suave roce entre dos manos. Una pulsión eléctrica que hace que el mundo dé una vuelta de 180 grados. Un par de milésimas de segundo que le abrieron puertas a un mundo nuevo. Sintió una gota de sudor frío recorrerle la piel blanca y pecosa de la espalda hasta fundirse con la cinturilla del pantalón. Lo sintió en el estómago y en el latido del corazón en la sien. Ese cruce fortuito le había desbaratado la vida, ¿dónde había estado ella todo este tiempo? Esperándole, unidos por un hilo invisible e indisoluble en la muñeca.