CAST / GAL

Eterno
Anxo, 31, Oroso

Si el destino tuviera una forma material, esa sería el Sol.
Capaz de cegarnos por exponer la visión permanentemente en él o de rescatarnos de las garras de la muerte con sus manos en forma de rayos a través de las lamas de las persianas.
Solo él puede guiarnos, dar vida a lo inerte desde el subsuelo, hasta que desparece y nos abandona en la oscuridad perfecta donde solo somos nosotros contra la única huella que nos dejó el destino.
El primer reloj de la historia.
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