El traje del corazón.
ANA JOSÉ, 61, VALENCIA
Decidí cambiarme de traje, aunque, cuando me miraba en los escaparates, comprendía que cambiar vestido no era tan bueno. Mis amigos y familia, me dieron un consejo: eras más moderna antes; recuerda, no son las ropas las que te visten es el corazón y quien se abandona a si misma pierde a su mejor amigo. Por la tarde, Ramón, me llamó para recordarme que a la semana próxima nos íbamos de vacaciones a Portugal con la pandilla. Cuando colgué el teléfono, sonó esa canción, cuyo estribillo es "Yo no quiero sonar moderno". Una reflexión con corazón.