CAST / GAL

SALMA
JOSEMA, 69, Valladolid

No llora, no por falta de dolor, el ruido le ha robado las lágrimas. Salma camina descalza, en la mano su muñeca chamuscada, sus manos suaves no empuñan armas, duerme con los ojos entreabiertos escuchando el silbido de las bombas. Alguien le llama por su nombre,
-¡Salma!
Ella ya no corre, no puede dibujar casas, soles, sus hermanos, sus papás, los lápices de colores solo trazan líneas…preguntándose, -¿El destino existe? Pero Salma no tiene respuesta.
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