CAST / GAL

CUANDO LA VIDA QUIERA
Xanamay, 54, Campo Lameiro

Me adentré en aquel diminuto local y me colgué de su mirada, sonreímos. Se esfumó. Meses después regentaba la barra de un pub de madrugada y surgieron la magia y las mariposas. Ahí me perdí. Jamás pensé que nos volveríamos a encontrar. Pasaron semanas. Apuraba un whisky en un café bohemio. Llegaron días, noches, mañanas. Nos amamos sin compromisos, esporádicamente, libres, sin cuerdas. Desapareció de los lugares, de las empedradas calles, de los locales nocturnos. Pasaron veinte años y no sé si aquella dulce noche de San Juan será épica o el destino y la casualidad harán que colisionemos.
Compartir: