El eclipse
Dafne, 58, Valladolid
Siempre había pensado que un eclipse era únicamente la desaparición momentánea de la luz. Por eso nunca había entendido porque la gente recorría cientos, incluso miles de kilómetros, para ver como el cielo se oscurecía y la luna ocultaba el sol. Me parecía un espectáculo demasiado breve para tanto entusiasmo.
Aquel 12 de agosto comprendí que era justo lo contrario. Durante unos minutos, el mundo entero dejó de mirar al suelo para levantar la vista al cielo. Y fue entonces cuando descubrí que algunos cambios duran apenas un instante, pero permanecen toda una vida.
Aquel 12 de agosto comprendí que era justo lo contrario. Durante unos minutos, el mundo entero dejó de mirar al suelo para levantar la vista al cielo. Y fue entonces cuando descubrí que algunos cambios duran apenas un instante, pero permanecen toda una vida.