CAST / GAL

Boa viaxe
Alejaime, 39, Rivas-vaciamadrid

— Algún día me iré.

— No. No puedes. Nuestro destino es estar juntos.

Sonreía amargamente mientras sus iris abrazaban el reflejo del mar y pude leer en sus ojos lo que su boca iba a decir.

—No, hijo. Sería la más cruel de las condenas, porque arrebata la libertad y anuncia la muerte. Si existiera, no necesitaría felicidad ni amor. No tendría que esforzarme por nada porque me llevaría adónde tuviera que ir, como un madero a la deriva en el mar: hueco, vacío, muerto… Y eso, no es vivir.

Y así terminó todo.
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