El día que soltó sus zapatos
Lola, 69, Laguna de Duero
Sonia llevaba una temporada sufriendo dolor insoportable en los pies. Le obligaban a usar zapatos que no eran de su número ni de su horma.
Su sorpresa fue mayúscula cuando empezaron a brotarle escamas brillantes, luego le nacieron aletas, más tarde, sus piernas se unieron para formar una potente cola.
Sonia era una sirena y nadie se lo había dicho.
Sin dudarlo, se zambulló en las cristalinas aguas del mar, se deshizo del calzado impuesto, y descubrió su verdadera identidad. Apartir de ese día, nadó con la libertad absoluta que otros, siempre le habían negado.
Su sorpresa fue mayúscula cuando empezaron a brotarle escamas brillantes, luego le nacieron aletas, más tarde, sus piernas se unieron para formar una potente cola.
Sonia era una sirena y nadie se lo había dicho.
Sin dudarlo, se zambulló en las cristalinas aguas del mar, se deshizo del calzado impuesto, y descubrió su verdadera identidad. Apartir de ese día, nadó con la libertad absoluta que otros, siempre le habían negado.