CAST / GAL

Cien fotografías y dos cartas
Uxía de Peregrina, 17, Girona

Una mirada y un adiós. El tren partió antes de que la pequeña aprendiera a despedirse. Su madre, inmóvil, quedó en el andén. No era el tren lo que perdía.
Junto a la niña, un asiento vacío. El peso que la chiquilla dejaba era mayor que el que llevaba consigo: cien fotografías y dos cartas.
Y si el cambio llega siempre antes que el adiós, ¿cuánto debe pesar lo desconocido como para dejar atrás el amor?
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