CAST / GAL

Cosas importantes
Bibiana Caamaño, 37, Gijón

Siempre pensé que el destino era algo que venía de fuera, como una carta cerrada que alguien escribió por mí. Pero un día, harta de esperar señales, decidí caminar sin rumbo. En ese ir sin mapa, empecé a notar cosas importantes: el crujido del suelo, el sol en la piel, el silencio dentro. Y entendí que no era el destino el que me encontraba, sino yo quien empezaba a encontrarme. No se trataba de llegar a ningún sitio, sino de estar presente en cada paso. Tal vez el destino no sea un lugar, sino la forma en que caminamos.
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