El destino
Tania, 36, Fonteculler
Caminando donde puertas se abren sigilosamente y los pasos se hacen cada vez más temerosos, de frente la elección sin marcha atrás.
¿Será el destino el que no se decide por mi?
A lo lejos se escuchan varios estallidos, puertas que desaparecen y mientras yo me voy acercando.
A un paso, cierro los ojos y los vuelvo abrir: una única puerta y mi destino.
¿Será el destino el que no se decide por mi?
A lo lejos se escuchan varios estallidos, puertas que desaparecen y mientras yo me voy acercando.
A un paso, cierro los ojos y los vuelvo abrir: una única puerta y mi destino.