CAST / GAL

El hilo invisible
Irene, 27, Cambados

Dicen que el destino es un río que siempre encuentra su cauce. Clara lo descubrió una tarde, cuando un tren retrasado la obligó a sentarse en un banco cualquiera. Allí, un desconocido le sonrió como si la esperara desde siempre. Ninguno sabía que compartían sueños semejantes, ni que la vida los uniría en un mismo camino. Años después, recordaban ese instante mínimo: un cruce de miradas que parecía azar, pero que escondía un plan silencioso. Porque a veces el destino no ruge; apenas susurra, y sólo los atentos logran escuchar su promesa de eternidad.
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