CAST / GAL

LA PUERTA
Verónica, 51, A Coruña

Estaba cansado de insinuaciones, de indirectas que cada vez lo eran menos, así que esperando que el destino le fuera más óptimo, una noche, mientras toda su familia dormía, se levantó, miró a todos por última vez mientras dormían en sus camas, echó una ojeada a la que había sido su casa durante su madurez, y sin dejar que la congoja o la tristeza le abatiera, abrió la puerta, la cerró despacio y se fue para nunca volver. Siguió su camino en la noche oscura, nadie le importunaba, se paró brevemente, y siguió su andadura, buscando un futuro mejor...
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