CAST / GAL

El amanecer ya atardecido
Amalia, 19, Madrid

Que dulce mañana de verano. Siento aún la brisa de la noche rozar mis fríos pies. Se escuchan los pájaros cantar como si me quisieran decir a lo que aquel bello día me llevará. Los rayos de sol acarician mi piel como una madre acaricia el rostro de su hijo para que despierte. Abro los ojos. Sonrió. Soy feliz. Ha sido un despertar de palacio, en el que yo soy la princesa que se embarca en la más tierna y apasionante aventura, en busca de amor. Me levanto hacia el tocador, me miro, y en un instante, ya era mayor.
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