El regreso
INÉS, 62, Valladolid
Se levantó temprano. Dejó su cama vacía, como ayer, como casi siempre. Una ducha rápida. Un paseo tranquilo. Su barrio, el de ayer, el de su infancia y juventud.
Siguió caminado con los recuerdos adheridos a su memoria, a su alma.
Una parada, un café.
Evocó el momento en el que cuarenta años atrás, se despidió de todo, de ella. El aeropuerto de Santiago. Lágrimas saladas, tristes, el anhelo de una vida prometedora. Casi lo consiguió.
Un golpecito en la espalda: Miguel, ¿me recuerdas?
Sí, contestó. Eres mi destino plateado.
Siguió caminado con los recuerdos adheridos a su memoria, a su alma.
Una parada, un café.
Evocó el momento en el que cuarenta años atrás, se despidió de todo, de ella. El aeropuerto de Santiago. Lágrimas saladas, tristes, el anhelo de una vida prometedora. Casi lo consiguió.
Un golpecito en la espalda: Miguel, ¿me recuerdas?
Sí, contestó. Eres mi destino plateado.