Frío
Amalia Lage, 21, A Coruña
Como Perseo...
Solo soy testigo,
de mi perverso destino.
Estimo un adverso camino.
Pisando clavos quebrados,
Noto el frío quemando
mis pies descalzos.
No alcanzan el podio,
no son oro.
Sonoros sonidos,
callan chillidos.
Hayan cráneos de idos
en cuerpos vencidos.
Esclavos erguidos
marchan al son de gritos ahogados,
son eslavos llorando.
En un páramo helado,
Me adentro en la neblina,
las voces se difuminan.
No encuentro la salida...
Los ojos se iluminan:
somos ceniza que camina.
Solo soy testigo,
de mi perverso destino.
Estimo un adverso camino.
Pisando clavos quebrados,
Noto el frío quemando
mis pies descalzos.
No alcanzan el podio,
no son oro.
Sonoros sonidos,
callan chillidos.
Hayan cráneos de idos
en cuerpos vencidos.
Esclavos erguidos
marchan al son de gritos ahogados,
son eslavos llorando.
En un páramo helado,
Me adentro en la neblina,
las voces se difuminan.
No encuentro la salida...
Los ojos se iluminan:
somos ceniza que camina.