CAST / GAL

Cachú y el zorro
Manzanilla, 39, Santiago de Compostela

Cachú salía todos los días a dar su paseo matutino, siempre partía al alba para estar en soledad, era una persona introvertida pero de gran riqueza interior. Un día se encontró con un pequeño zorro herido, con cariño, lo cogió entre sus brazos y lo llevó a casa. Tras varias semanas de cuidados, el zorro sanó y Cachú lo llevó al lugar de su encuentro. El zorro se resistía a desprenderse del refugio de sus brazos, pero comprendió que si bien el destino la llevó a encontrase con su amiga, debía abandonarla y volver a los bosques donde había nacido.
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