CAST / GAL

Auto carta
Aku Caracoles, 39, Carral

Había tocado fondo y el resultado de aquel cúmulo de malas decisiones o. Ay desafortunadas casualidades se había quedado enraizado en mi pecho cada latido, el dolor, aunque mudo, crecía y se alimentaba de la vida que ya me había resignado a enfrentar.
Demasiadas noches, la maraña de pensamientos que me atormentaban parecía tener voluntad propia, absorbiendo mi energía, volviéndose más fuerte e imbatible...
Pero hoy decidí luchar contra este destino cruel que me había deparado la vida. Mirándome al espejo, me prometí que mi destino no sería más doblegarme ante las sombras. Mi propio destino empezaría a ser yo.
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