CAST / GAL

drástico
candela, 16, Vigo

Se desplomó, y no tuvo tiempo de sentir el frío de la baldosa del suelo antes de verse acunada por el calor de su sangre. Disfruto de la oportunidad de percibir, durante los instantes anteriores a perder el conocimiento, como el rojo teñía su ropa y acurrucaba su figura. No pudo evitar, entonces, dejar escapar una sonrisa, embriagada en confort. Por fin su cuerpo pagaba por lo que su mente siempre la había castigado.
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