CAST / GAL

LA VIUDA Y EL LIMÓN
RAÚL, 55, ALGECIRAS

El alba en el puerto es una sábana de estaño que huele a brea. Julián sale a pescar, como todas las mañanas, lanza la red y el mar le devuelve ecos de náufragos olvidados. Hoy, los peces no nadan; bailan un vals sobre las olas.
De pronto, su sed se vuelve infinita. Al beber del Estrecho, su garganta se convierte en un coral rojo y sus pulmones en un par de branquias de terciopelo. Satisfecho, se lanza al agua y se descubre servido, frito y con un chorro de limón, en el plato de su propia viuda.
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