Pequeños grandes cambios
Ferreiriña, 47, San Sadurniño- A Coruña
Fue consciente del cambio a través de pequeñas rutinas. Su hijo dejó de necesitarlo para dar los primeros pasos, atarse los cordones, hacer los deberes, matricularse en el instituto o buscar piso al llegar a la universidad.
Comprendió la magnitud de ese cambio cuando fue él quien pidió ayuda para sintonizar los canales de televisión, entender el cajero automático o acceder a una notificación de Hacienda.
Comprendió que los papeles se habían invertido.
La mano que un día soltó para que su hijo aprendiera a caminar era ahora la misma que debía volver a asir para sostener sus pasos vacilantes.
Comprendió la magnitud de ese cambio cuando fue él quien pidió ayuda para sintonizar los canales de televisión, entender el cajero automático o acceder a una notificación de Hacienda.
Comprendió que los papeles se habían invertido.
La mano que un día soltó para que su hijo aprendiera a caminar era ahora la misma que debía volver a asir para sostener sus pasos vacilantes.