Colapso
Deviento, 38, Ribadeo
Salía de casa escondido, esquivando conocidos. Medía las palabras para no romper nada. Distorsionar mis rasgos faciales, salir a la calle sin enfrentar mis males… fantaseaba. Cada batalla postergada, una sonora bofetada. Una a una, llenándome de rabia hasta igualar la apatía… y superarla.
Me giro hacia el miedo, lo miro a la cara. Sopeso el dolor, punzada a punzada. Cala hasta el alma, grito a carcajadas... ¿Y si no aguanto? ¿Y si me gana? A ver lo que Ysilandia nos depara.
Me giro hacia el miedo, lo miro a la cara. Sopeso el dolor, punzada a punzada. Cala hasta el alma, grito a carcajadas... ¿Y si no aguanto? ¿Y si me gana? A ver lo que Ysilandia nos depara.