La última obra del poeta Andrade
Miguel, 28, Vilela
Después dijeron que todo había sido por acabar el libro. Víctor de Andrade, poeta emigrado, comenzó a notar extrañas similitudes entre su novela de escritor fracasado y los sucesos del día a día. Así se lo comunicó a su esposa Inés poco antes de desplomarse sobre el escritorio con la pluma entre los dedos. "Todo lo que escribo me alcanza". Y sé que ella abrió aquel cuaderno y leyó las últimas páginas donde un poeta soñaba su propia muerte sentado frente a un espejo, como si la mano y la tinta atravesaran a la vez todos los finales posibles.