Al azar
José, 62, Oleiros
Lo había visto en una película. Colgó en la pared el mapa más grande que encontró, se puso de espaldas y lanzó un dardo.
Se dio la vuelta y sonrió satisfecho.
Rápidamente cogió su móvil y abrió su agenda, pero enseguida recordó que estaba vacía. No tenía contactos.
Sin compañía, dejó de interesarle su destino.
Se dio la vuelta y sonrió satisfecho.
Rápidamente cogió su móvil y abrió su agenda, pero enseguida recordó que estaba vacía. No tenía contactos.
Sin compañía, dejó de interesarle su destino.