Con la casa a cuestas
Campanilla, 64, A Coruña
Con ritmo lento y pausado abandonó su hogar. El lugar que la había protegido durante toda su vida quedaba atrás. Estaba decidida a ser libre, pero la libertad tenía un precio.
Cruzó el bosque y, paso a paso, empezó a sentirse más segura. Con la ligereza de no llevar la casa a cuestas pensó que, aunque fuera una humilde tortuga, tal vez podría encontrar su lugar en el mundo.
Cruzó el bosque y, paso a paso, empezó a sentirse más segura. Con la ligereza de no llevar la casa a cuestas pensó que, aunque fuera una humilde tortuga, tal vez podría encontrar su lugar en el mundo.