Un suspiro que era destino
Xuño, 44, Vigo
Siempre pensó que escribiendo podría ser lo que quisiera.
Recordaba aquella profesora de literatura en el colegio, aquella redacción sobre el destino en la que se dejó el alma y la nota en rojo en la esquina superior del papel al entregársela corregida: "Imprecisa y llena de tópicos", ella tenía 13 años.
Mi hijo suspiraba conmigo en la distancia, esa distancia no estaba escrita para nosotros. Estábamos unidos a esta tierra.
Cuántas horas lloradas.
Un aroma, un sentimiento, algo muy fuerte que provocaba que te quedaras sin aire por dentro... un suspiro que era destino.
Recordaba aquella profesora de literatura en el colegio, aquella redacción sobre el destino en la que se dejó el alma y la nota en rojo en la esquina superior del papel al entregársela corregida: "Imprecisa y llena de tópicos", ella tenía 13 años.
Mi hijo suspiraba conmigo en la distancia, esa distancia no estaba escrita para nosotros. Estábamos unidos a esta tierra.
Cuántas horas lloradas.
Un aroma, un sentimiento, algo muy fuerte que provocaba que te quedaras sin aire por dentro... un suspiro que era destino.