Sueño y Destino
Dr.Alcheon, 33, Zamora
El granjero despertó empapado en sudor frío, con las palabras resonando aún en su mente: “Matarás a un hombre.”
El sueño, que lo acosaba cada noche, lo consumía. Vendió sus tierras y huyó lejos, sin mirar atrás. Pero la profecía lo seguía sin darle tregua.
Una noche, en un bosque, bajo la luna, un grito desgarró el aire. Un hombre armado forcejeaba con una joven. El granjero corrió a socorrerla y, en la lucha, hundió la navaja en su pecho.
Cuando el rostro del agresor se reveló a la luz, las palabras del sueño salieron de sus propios labios.
El sueño, que lo acosaba cada noche, lo consumía. Vendió sus tierras y huyó lejos, sin mirar atrás. Pero la profecía lo seguía sin darle tregua.
Una noche, en un bosque, bajo la luna, un grito desgarró el aire. Un hombre armado forcejeaba con una joven. El granjero corrió a socorrerla y, en la lucha, hundió la navaja en su pecho.
Cuando el rostro del agresor se reveló a la luz, las palabras del sueño salieron de sus propios labios.