CAST / GAL

Ataduras
Lucía, 19, A Coruña

Me hablaron del hilo rojo. El mío estaba tan lleno de nudos que parecía una cadena. Intenté deshacerlos, me herí los dedos, sangré. Entonces entendí: no estaba atada al destino… el destino estaba atado a mí. Y yo podía cortarlo cuando quisiera.
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