CAST / GAL

Renacer
Ana, 35, Valladolid

Aquella noche nació un bebé, pero también una madre.
Una que no se esperaba ser, que era calma, pero también coraje.
Mientras se adaptaba a su nuevo papel, le tocó redescubrirse como mujer, observó viejas heridas y analizando las cicatrices resolvió que aquellas cadenas terminaban en ella.
Con tenacidad forjó renovados y sólidos eslabones.
Sosteniendo los nuevos llantos, comenzó por fin a entender los antiguos.
Frente al espejo, ya no estaba la madre que idealizó ser, sino la que era ahora: libre, remendada y cansada, pero real.
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