Sabio destino
Hugo C., 29, Tudela de Duero
El destino los sorprendió en el patio del colegio, enzarzados en una pelea de origen impreciso. Leyó algo en sus ojos que, cargados de ira, reflejaban unos sentimientos difíciles de interpretar. El destino, sin embargo, es sabio y decretó que sus futuros estaban entrelazados. Sus caminos se separaron al final de sus respectivas vidas académicas y no volvieron a cruzarse hasta veinte años después, con dos historias que habían tomado derroteros tan opuestos como el día y la noche. Una vez posaron sus ojos de nuevo el uno sobre el otro, ya jamás se volvieron a separar.