Josh y la paz
Nieves, 68, Vilagarcía de Arousa
Todos estamos destinados a experimentar lo inesperado. Conocí a Josh, un joven extraterrestre que sentado al borde de mi cama, me contaba los horrores de una guerra sideral. Pasó el tiempo y regresó con un beso en la mejilla y un mensaje: "¡Habéis sobrevivido de verdad!". Comprendí que el destino dice sí al amor y la hermandad. Otra cosa es lo que entendemos cuando torcemos nuestros caminos. Josh me enseñó que la paz es posible y debemos aprovechar cada oportunidad.