CAST / GAL

Coco
DRAGONERRANTE, 52, Valladolid

Coco vagabundeaba por la calle en busca de algo que llevarse al hocico. Luis hacía lo propio, y sus destinos se juntaron en aquel sucio callejón dónde se agolpaban los contenedores de basura.
Coco se acercó con temor y recibió una caricia, la primera muestra de cariño de su vida y quiso corresponder a su nuevo amigo. Luis sonrió. hacía mucho tiempo que no lograba que sus labios formaran ese simple gesto.
Desde ese momento fueron inseparables, y las penas con compañía, son más llevaderas.
A veces, el destino solo necesita un pequeño acto de ternura para cambiar vidas.
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