CAST / GAL

El diablo nunca necesitó cuernos.
Emma, 18, Vigo, Pontevedra

El diablo nunca necesitó cuernos. Aprendió a vestir traje, a sonreír ante las cámaras y a llamar paz al bombardeo, libertad a la censura y tradición al retroceso. ¿Para qué hablar de estaciones cuando hay quienes jamás encontrarán la primavera? Mientras nosotros esperamos el próximo brote, hubo niños aprendiendo el color del cielo por el de las explosiones y mujeres viendo cómo sus derechos volvían a negociarse. Los cambios no llegan cuando cae la primera hoja. Llegan cuando dejamos de escandalizarnos porque caigan personas, pueblos y libertades. Hay inviernos que no los trae el clima, sino la indiferencia.
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