Las estrellas
Raquel, 28, L'Eliana
Si el corazón hablase no habría tanto miedo al dolor, a equivocarse ni a tomar el camino equivocado. Lo que para la mente es un plan, una idea y un quizás, para el corazón, para el alma, es una certeza. Y así, de la mano, guían el sendero a recorrer llegando más lejos de lo que la imaginación había supuesto. ¿Qué es sino el destino si no es un camino escrito en tu alma? Dicen que las estrellas nos guían pero están dentro de nosotros, iluminando el sendero, escribiendo bajo nuestras pisadas el rumbo.