Y una pentabuela esperaba en San Amaro.
Carlos, 39, A Coruña
Nació en otro Santiago.
Era muy joven cuando supo del camino y de las bestias.
En su corazón prendió aquel sueño del peregrino y todo cambió.
El amor de su vida resultó ser una habanera gallega, hermosa, brillante, dura. Gallegos fueron también los hijos en común.
Vibró al descubrir que en su propia sangre había del Marqués de Amboage, un honor.
¿Cuántas señales!
A Xunta, el retorno, primero Dios.
¿Qué clima perfecto!
¿El mar, el Dépor!
¿Qué paz la del azul de los cedros!
La renta, los Gadis, el primer empleo.
Son muchos los caminos de Santiago.
Preciosa la moura.
Era muy joven cuando supo del camino y de las bestias.
En su corazón prendió aquel sueño del peregrino y todo cambió.
El amor de su vida resultó ser una habanera gallega, hermosa, brillante, dura. Gallegos fueron también los hijos en común.
Vibró al descubrir que en su propia sangre había del Marqués de Amboage, un honor.
¿Cuántas señales!
A Xunta, el retorno, primero Dios.
¿Qué clima perfecto!
¿El mar, el Dépor!
¿Qué paz la del azul de los cedros!
La renta, los Gadis, el primer empleo.
Son muchos los caminos de Santiago.
Preciosa la moura.