CAST / GAL

Cruza el Río de tu destino
Mariló Domínguez, 37, Huelva

En un río de aguas cristalinas, vivía un pequeño pececito. No tenía aletas pero sí una larga cola que le ayudaba a nadar. Siempre estaba solo, pues todos lo veían raro.
Un día vio un rayo de luz penetrando el río. En seguida, quiso acercarse más y sentir el calorcito, pero sabía que no podía salir del agua sin morir en el intento.
Pasaron los años y se fue haciendo mayor, la voz le cambió, empezó a croar y vio que podía respirar fuera del agua. Desde entonces, todos los días tomaba el sol en la orilla del río.
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