Luz prendida.
Xela, 48, Cartes
Él, estaba ansioso, sabía que el camino era largo y monótono, pero su corazón latía impaciente por llegar.
Ella, esperaba intranquila con la luz prendida, cerraba sus ojos e imaginaba ese camino largo y monótono del que tanto había oído hablar.
El camino, marcado en sus almas, era silenciosamente doloroso, guiado por un destino cíclico.
Y al final, la curva, esa curva que lo recibía con la luz prendida, la curva que le anunciaba que ella lo seguía esperando...pero quizás... sería en otra vida.
Ella, esperaba intranquila con la luz prendida, cerraba sus ojos e imaginaba ese camino largo y monótono del que tanto había oído hablar.
El camino, marcado en sus almas, era silenciosamente doloroso, guiado por un destino cíclico.
Y al final, la curva, esa curva que lo recibía con la luz prendida, la curva que le anunciaba que ella lo seguía esperando...pero quizás... sería en otra vida.