CAST / GAL

Mi destino lo elijo yo
Camino Díaz Nieves, 20, Valladolid

Mi embarcación hacía aguas. Iba a hundirme. Y yo no sé nadar. Miré en todas direcciones, buscando salvación, pero nada. Después de recorrer miles de kilómetros, desiertos, selvas, y países hostiles, ¿sería comida para peces? ¿Aquel era mi destino? No era justo. Pensé en mi mujer y en mi hija.
Entonces lo vi. Entre el oleaje, un destello rojo. Una boya flotaba en el océano. Solo podía significar una cosa. Tierra. Si llegaba hasta allí, podría vislumbrar la playa. Pero mi patera no aguantaría. ¿Era mi destino morir en el último paso?
No. Mi destino lo elijo yo.
Salté.
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