El lugar donde vuelvo
AYNI, 38, O GROVE
Había sostenido demasiado, dejado tanto de sí en los demás que, sin darse cuenta, había perdido su esencia. Deseaba volver a sí misma y recuperar su voz. Necesitaba recoger sus pedazos, reconstruirse, escucharse y cuidarse sin culpa. Sentía que ya no encajaba en su propia vida y ahí fue donde empezó todo.
Un día vio una pequeña libreta de piel con una piedra azul incrustada. Entre muchas, eligió aquella. No era perfecta. Eso era algo que tenían en común.
La abrió y escribió:
«Lo que siento merece un espacio. Necesito volver a mí.»
Un día vio una pequeña libreta de piel con una piedra azul incrustada. Entre muchas, eligió aquella. No era perfecta. Eso era algo que tenían en común.
La abrió y escribió:
«Lo que siento merece un espacio. Necesito volver a mí.»