CAST / GAL

IN AETERNUM
Peter Hill, 46, Ares

"Calma.
Joder, es difícil, no abre...
¡Por fin! A ver si es cierto lo que dijo William", pensó Ross.

Al abrir la puerta, un sonido fuerte y profundo retumbó en la calma nocturna. Ross cayó al suelo de espaldas con el pecho ensangrentado.

Tenía toda la vida por delante. A veces, el destino es cruel.
Compartir: