CAST / GAL

Rosas y destino
Aref, 31, Vigo

El halo de la luna cubría su silueta y su voz sonaba entrecortada.
Ella sonreía, sabiéndose observada.
Él, cuya mirada se clavaba en su sonrisa y cuya rosa palpitante en el pecho estallaba,
deseaba abrazarla, pero temía clavarle sus espinas y sus penas arrastradas;
temía rasgar aquella piel de raso con su rosa despiadada.
Ella no quería pena alguna, solo cubrirse al cobijo del muchacho que, bajo la luna, la observaba.
¡Qué diferentes eran y qué juntos los había ubicado el destino,
como al tintero y a la libreta, a la nostalgia y al poeta, al lucero y al alba!
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