Fases del fuego
Venus, 22, Ourense
Fui a por ti. Te vi, lo sentí y te perseguí. Tú aceptaste. Me viste, yo lo sé, reflejada en ti.
Dos espejos, dos vidas. Dos llamas, una línea. Una línea de tiempo donde hay un cambio: un encuentro, un reconocimiento, un distanciamiento. Y otro cambio.
Un ego aleja. Una inseguridad distancia. Y ahora ya no persigo. Tú, quizá, ya no escapas.
Aunque nuestros caminos siguen enlazados, ya no somos quienes los comenzaron. Tal vez nos encontremos de nuevo. O no. Pero, si algo puedo decir, es que sí hubo un cambio.
Dos espejos, dos vidas. Dos llamas, una línea. Una línea de tiempo donde hay un cambio: un encuentro, un reconocimiento, un distanciamiento. Y otro cambio.
Un ego aleja. Una inseguridad distancia. Y ahora ya no persigo. Tú, quizá, ya no escapas.
Aunque nuestros caminos siguen enlazados, ya no somos quienes los comenzaron. Tal vez nos encontremos de nuevo. O no. Pero, si algo puedo decir, es que sí hubo un cambio.